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La Marea Alcalina Postprandial

La marea alcalina se define como el incremento pasajero del pH plasmático y urinario como consecuencia de la llegada de grandes cantidades de bicarbonato a la sangre y la pérdida concomitante de iones cloruro, todo aquello, a consecuencia de la liberación de hidrogeniones hacia la luz gástrica. Este evento metabólico se produce minutos después de iniciada una comida y es probablemente, la principal responsable de esa sensación de lasitud (1) y ligera somnolencia que se siente después de consumir nuestros alimentos.

¿Cómo se produce la marea alcalina?

Con la percepción de las características organolépticas de los alimentos (olor, color, sabor, aroma, textura) se inicia la denomina fase cefálica de la digestión, con lo cual, las células parietales empiezan la liberación de iones Hidrogeno que se unirán luego con cloruro para formar HCl; al llegar el alimento al estómago, este proceso se intensifica varias veces.

 

La anhidrasa carbonica es la enzima responsable de estimular por un lado la unión de una molécula de dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O) para formar ácido carbónico (H2CO3) y a la vez catabolizar la separación del H2CO3 formado en bicarbonato (HCO3) e hidrogeniones (H+) (figura 1).

El HCO3 es enviado hacia el plasma por un sistema de cotransporte que a la vez extrae iones Cloruro (Cl) desde el plasma hacia el citoplasma de la célula parietal. Por otro lado, los  H+ producidos son expulsados a la luz gástrica por acción de la enzima de H+-K que introduce un potasio por cada H+ que es liberado; este proceso es dependiente de energía. Finalmente, los iones Clalcanzan la luz gástrica por un sistema de canales; ya en la luz la combinación de Hy Cl permite la síntesis de HCl.

Más adelante, cuando el Cl alcance el duodeno, este ion será reabsorbido al torrente sanguíneo revirtiendo la marea alcalina. Los vómitos, sin importar la causa, arrastran con grandes cantidades de Cl lo cual disminuye su retorno al plasma y produce un evento denominado Alcalosis hipoclorémica (2) del cual no nos ocuparemos en esta nota.

¿La marea alcalina implica algún riesgo?

Ninguno. Como se puede observar, la marea alcalina es un evento fisiológico natural. Probablemente se acentúe más de acuerdo al tipo de comida que haga la persona. Si es rica en carnes rojas u otros productos que estimulen la liberación de HCl es lógico pensar que la intensidad de la marea alcalina y sus efectos serán ligeramente mayores, pero nada más. Ahora bien, una siesta de 10 minutos después de comer, puede servir para sobrellevar este evento, pero no debe ser tomado como excusa para dormir horas de horas después de cada comida, porque eso si podría generar problemas en la digestión, en la integridad de las paredes gástricas por una permanencia innecesaria del alimento en el estómago y hasta problemas en el control del peso por la reducción significativa en la actividad física de la persona.

Referencias Bibliográficas

  1. Segarra E. Fisiología de los Aparatos y Sistemas. 1ª edición. Santiago: Imprenta de la Facultad de Ciencia Médicas. 2006.
  2. Sánchez S, Ibáñez  B, Vidal S Micó, Ibiza E, Modesto V.Bases para la terapia con líquidos y electrólitos. Modelos fisiológicos del equilibrio ácido-base (II): Los nuevos modelos. Parte 2. Acta Pediatr Esp. 2013; 71(7): e182-e18

Robinson Cruz

Director IIDENUT

Nutricionista Clínico

Especialista en Bioquímica Nutricional

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

En IIDENUT rechazamos rotundamente aquellas prácticas asociadas con el uso inapropiado de la información con fines comerciales. Nuestros estándares éticos nos impiden aceptar, difundir o parcializarnos subjetivamente con producto o práctica alguna que vaya en contra o distorsione la labor científica del nutricionista

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Tres razones que diferencian a un Nutricionista que conoce de Bioquímica de aquel que conoce muy poco de este tema

La Bioquímica es una ciencia que ha sido normalmente esquiva para los profesionales de la Nutrición. Nuestro acercamiento a ella ha estado cargado de temores y prejuicios, en la mayor parte del tiempo, infundados. Lo cierto es que sin bioquímica, el ejercicio profesional del Nutricionista se restringe a un manejo eminentemente alimentario de los problemas que debe enfrentar, incluso si el contexto de su trabajo es el área Pública donde se supone que el desarrollo de políticas de Nutrición no tendría por qué estar asociado a conceptos de Bioquímica Clínica. Ahora bien, no es que el manejo alimentario de los problemas de Nutrición sea inadecuado, es útil pero en extremo limitado en cuanto a lo que podemos hacer por el sujeto; es básico y nos obliga a memorizar y repetir ideas sin permitirnos probar o intentar nuevas estrategias. A continuación proponemos 3 razones que diferencian al Nutricionista que conoce Bioquímica de aquel que conoce muy poco del tema.



Razón 1. El Nutricionista que conoce poco de Bioquímica debe aprender casi de memoria una lista interminable de alimentos por cada situación problemática que debe enfrentar tanto en personas aparentemente sanas como enfermas.

Su conocimiento se circunscribe a la cantidad de macro y micronutrientes que aporta un alimento o grupo alimentario determinado pero desconoce los cambios bioquímicos que estos nutrientes pueden generar en el organismo. Por ejemplo: los alimentos ricos en vitamina C son de sabor y pH ácido, no obstante, en el cuerpo generan un entorno alcalino; muchos péptidos pueden llegar a tener un sabor dulce mientras que la mayoría de polisacáridos no; un gramo de grasa puede generar más agua de desecho después de ser metabolizada que un gramo de proteína o de carbohidratos. El Nutricionista que conoce de Bioquímica, por el contrario, selecciona los alimentos o cualquier otro vehículo (fórmula o suplemento) en relación con la alteración bioquímica presente y que se deba corregir; selecciona cítricos si busca alcalinizar la orina; algunos péptidos sintéticos si busca un edulcorante en particular; o restringe grasa si desea mantener un balance hídrico en extremo estricto.


Razón 2. El Nutricionista que conoce poco de bioquímica tiene serias dificultades para iniciar el Tratamiento Nutricional de un paciente que presenta varias patologías a la vez.

Las situaciones en las cuales un paciente presenta varias enfermedades a la vez producen alteraciones bioquímico-metabólicas de diversa índole. Cada una de estas alteraciones debe ser atacada con una modificación particular tanto en la cantidad como en el tipo de nutriente afectado. Por ejemplo: durante la fase hipometabólica del estrés inflamatorio se debe restringir el aporte de energía; un colapso en el metabólico hepático obliga a seleccionar aminoácidos de cadena ramificada; una elevación de los valores de bilirrubina indirecta obliga a restringir el aporte de grasa; un cambio en los valores de pCO2 obliga a valorar el aporte total de carbohidratos; un drenaje elevado a través de una fístula requiere de una suplementación de zinc, etc. El Nutricionista que conoce de Bioquímica entiende a la perfección porque efectuar un cambio u otro y las razones por las cuales se debe actuar así en cada situación.


Razón 3. El Nutricionista que conoce poco de Bioquímica se aproxima temerosamente a los temas de Soporte Nutricional Intensivo.

Al conocer muy poco del efecto bioquímico de los nutrientes, el uso de fórmulas especializadas se torna errático. El Nutricionista que conoce de Bioquímica entiende que las fórmulas son un tipo de vehículo, que como los alimentos o los suplementos, transportan Nutrientes. La bioquímica te permite entender lo que el Nutriente hace más allá de cuál sea su vehículo. El Nutricionista que entiende de Bioquímica emplea los alimentos, las fórmulas o los suplementos según la conveniencia del caso.


Robinson Cruz
Director General Instituto IIDENUT
Nutricionista Clínico
Especialista en Bioquímica Nutricional

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